Red Moon: Tales of The Hunter
Indómita y misteriosa, vibrante y ardorosa. Vistes de rojo, sangre y pasión la noche. Alzas tu espada bañada en carmesí a los cielos y clamas justicia a tus injurias. A destajo despojas la vida, recortas las ansias y haces vulnerables espíritus y alientos.
Eras pura, ahora sólo vives para clamar tu sed de venganza
Son tus ropajes la furia y la ira, no conoces el perdón o la misericordia. En tu piel la lujuria es escudo, y es tu sexo la hoja que destruye el deseo.
Fiera iracunda, trastocada, ardiente, deseosa, buscas redención a los pecados y ansías humanas, ángel o demonio, quizás ambos pugnan en ti por salir y conquistar.
Fantasmal sombra que caminas las noches, cazando almas viles caídas en desgracia. Mientes, embrujas, engañas y seduces, atraídos pobres mártires a tu red placentera, rendidos a tus pies esperan la violenta muerte entre tus labios.
Perviertes el alma pura, la haces baja y pecadora, arrastras contigo a justos y santos, arañas y marcas tu huella en la carne, destronas amores antiguos y muestras el cielo, antes de clavar tu espada en salvaje éxtasis desenfrenado.
Yacen los cuerpos cansados, de sonrisa lasciva que curva tus labios mientras caminas victoriosa entre los restos de lo que has devorado.
Naturaleza iracunda, ¿quién juega con el amor o quien como tú engaña con lujuria y ardor?