Reflexiones XXIII

Publicado en Reflexiones el 3 Agosto 2009 por Calíope

No es la duda o el incierto lo que liquida a la esperanza

sino la certeza de lo ajeno como prohibido.

Autor: Calíope.

Todos los derechos reservados.

Reflexiones XXII

Publicado en Reflexiones el 3 Agosto 2009 por Calíope

“No hay mal que por bien no venga”

…los dados fueron lanzados y el destino trazó su senda…

NO HAY VUELTA ATRÁS

Decisiones

Publicado en Ensayo, Reflexiones, Sentir Filosófico el 14 Julio 2009 por Calíope

La vida se compone de decisiones, para bien o para mal, siempre se trata de tomar un camino, una senda, una resolución.

Hay decisiones de todo tipo, desde esas cotidianas que tienen que ver con la camisa que usarás, hasta otras más complicadas como el modelo de tu primer carro.Las hay trascendentales, como una pareja que decide tener familia, o aquellas que dicen ‘¡No más!’ y pisan un tribunal para divorciarse”.

Hay decisiones grupales e individuales: ¿Vamos al mismo sitio a bailar o probamos uno distinto? Muchas de ellas difíciles como emigrar a un país dejando familia, raíces y hasta la seguridad de lo conocido.

Hay quienes se dejan llevar y para evitar el proceso de resolver, lo dejan a la suerte, al azar y al “como vaya viniendo, vamos viendo” de Eudomar Santos, el de “Por estas Calles”. Delegan en los caracoles, el  tabaco y las cartas el riesgo que implica tomar una decisión, porque les es más fácil buscarse un chivo expiatorio para no tener que admitir su culpa al equivocarse. Y como el avestruz sencillamente se esconden y quedan estáticos, porque algunas decisiones son “muy grandes para ellos solos”, porque es su propio pellejo el que ponen en juego. Los más cínicos prueban dejar todo en manos de Dios: “Seguro que alguna señal te manda”.

De ellas todos hablan, y hasta música les han dedicado como la clásica DECISIONES, DE RUBÉN BLADES, esa salsita pegajosa que seguramente más de uno ha coreado…

Decisiones (¡Ave María!),

cada día (¡Sí señor!).

Alguien pierde,

alguien gana, ¡Ave María!

Decisiones,

todo cuesta,

¡Salgan y hagan sus apuestas,

ciudadanía!

Las decisiones son el motor de la vida. Las hay erradas y acertadas, reversibles o inalterables, pero una vez tomadas, no pueden deshacerse.

A lo hecho, ¡pecho!, dice el refrán.

Por lo general tomar una decisión implica un cambio, .-¿hago esto o aquello?, ¿qué me conviene más?.- Es una cuestión de opciones, ¡y qué fácil y cómodo si pudiésemos quedarnos con todas las opciones!, pero todo es una enseñanza, una especie de prueba de ensayo y error, de la que en realidad nunca nos graduamos, porque seguimos aprendiendo.

Es algo humano, muy nuestro. Los animales no deciden si cazan o no, lo de ellos es puro instinto y supervivencia. En cambio el Hombre debe racionalizar, analizar, una especie de lista de mercado de puros pros y contras, ¿lo hago o no lo hago?

Cuando se toman no te queda más que campear el temporal, reconocer si te equivocaste o la pegaste. Tomar decisiones implica madurez, crecimiento, así como reconocer que ganarás o perderás según sea el caso. Implica,   como algunos dirían, un sacrificio, no tenemos una bola de cristal para ver el futuro, simplemente decidimos y ya; el resultado será obra del tiempo.

Decidir es controlar tu existencia sin dejar para mañana lo que debes elegir hoy.

Y tú, ¿ya tomaste una decisión?

Red Moon: Tales of The Hunter

Publicado en Tales of Warriors el 6 Junio 2009 por Calíope

Indómita y misteriosa, vibrante y ardorosa. Vistes de rojo, sangre y pasión la noche. Alzas tu espada bañada en carmesí a los cielos y clamas justicia a tus injurias. A destajo despojas la vida, recortas las ansias y haces vulnerables espíritus y alientos.

Eras pura, ahora sólo vives para clamar tu sed de venganza

Son tus ropajes la furia y la ira, no conoces el perdón o la misericordia. En tu piel la lujuria es escudo, y es tu sexo la hoja que destruye el deseo.

Fiera iracunda, trastocada, ardiente, deseosa, buscas redención a los pecados y ansías humanas, ángel o demonio, quizás ambos pugnan en ti por salir y conquistar.

Fantasmal sombra que caminas las noches, cazando almas viles caídas en desgracia. Mientes, embrujas, engañas y seduces, atraídos pobres mártires a tu red placentera, rendidos a tus pies esperan la violenta muerte entre tus labios.

Perviertes el alma pura, la haces baja y pecadora, arrastras contigo a justos y santos, arañas y marcas tu huella en la carne, destronas amores antiguos y muestras el cielo, antes de clavar tu espada en salvaje éxtasis desenfrenado.

Yacen los cuerpos cansados, de sonrisa  lasciva que curva tus labios mientras caminas victoriosa entre los restos de lo que has devorado.

Naturaleza iracunda, ¿quién juega con el amor o quien como tú engaña con lujuria y ardor?

Reflexiones XXII

Publicado en Reflexiones el 10 Mayo 2009 por Calíope

What has not been, hardly one day shall be…it’s time to make decisions.

Autor: Calíope

Todos los derechos reservados.

Nosce Te Ipsum: Conócete a ti mismo

Publicado en Ensayo, Reflexiones, Sentir Filosófico el 14 Abril 2009 por Calíope

…………………………………Porque el conocimiento es poder*.

El conocer y saber, la noción y sapiencia.

El conocimiento implica comprensión y lucidez del pensamiento al abarcar lo desconocido y darle significado, más aún sentido. Las preguntas hallan respuestas genuinas y donde había tinieblas se establece la luz.

Poseer conocimiento de la información es sin duda una ventaja. El economista que maneja las variantes del mercado y establece estadísticas de precios que suben y bajan, bien puede convertirse en un midas moderno, levantando emporios donde solo quedaban cenizas. El educador “illuminati” lleno de datos, hechos, cifras, pedagogía y andragogía al servicio de los lienzos que significan los aprendices puede hacerlo un constructor de mentes prodigiosas, de un sembrador de semillas ideológicas que se transformen en propuestas frescas a los tiempos modernos.

Sin embargo, ¿qué hay de la comprensión interna?, ¿lo que fuimos, somos o seremos?. El discernimiento de sí mismo implica una tarea ardua, más no imposible. Se trata de una confrontación hacia dentro, con el yo oculto que hace a cada ser humano único. Un análisis de lo propio que nos coteja, pone en juego a nuestra racionalidad con el “ser divino”, ese espacio que nos confiere la cualidad que nos separa de cualquier especie animal: “alma”. No sólo porque conocernos implica enfrentarnos a nuestras pasiones y miedos, sino a una comprensión de lo grandioso y a la vez ínfimo que puede resultar nuestro paso por el mundo. El ser humano en posesión de su auto conocimiento está en capacidad de alternar con otros, comprenderles y a su vez, descifrar la realidad que le circunda.

Blaise Pascal dice acertadamente: “¡Qué quimera el hombre! ¡Qué novedad, que monstruo, qué caos, qué contradicción, qué prodigio! Juez de todas las cosas y gusano infecto, depositario de la verdad, cloaca de incertidumbre y error, gloria y desecho del universo”. Es así pues que el hombre es en sí mismo una obra de arte con imperfecciones perfectas. Una paradoja que resulta muchas veces increíblemente inexplicable, y en otras una desilusión para muchos.

La Biblia cita en Génesis 1:26-27 que “…En el último día de la creación, Dios dijo, Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”entendiéndose entonces que somos una extensión de un ser superior, quizás porque nos fue otorgado un hálito de racionalidad y ¿buen juicio?, y lo pongo de esa forma porque en algunas ocasiones parece que aquello que nos coloca en la cúspide de la cadena alimenticia, también nos sitúa en el escalafajón más bajo.

Entendemos claro el buen juicio, como la capacidad de obrar acertadamente, estableciendo la diferencia entre lo “correcto” y lo “incorrecto”, y es acá donde se enreda el papagayo por así decirlo, puesto que así como es de complejo el ser humano en toda su extensión, lo es establecer parámetros acerca de lo que es bueno o malo.

Evolucionado el hombre a lo que hoy conocemos, un ser racional de buen juicio (al menos en la teoría) quedan pendientes cuestiones acerca de cómo es entendida la ética, la moral, los valores, y todo aquello que una vez establecidos en sociedad civilizada nos puso un punto más arriba que los perros y las ranas. Olvidamos por ejemplo, que el libre albedrío, sí, eso que nos permite actuar a nuestra entera libertad, puede convertirse en una espada de Damocles pendiendo sobre nuestras cabezas. Si bien es cierto que establecimos medidas para determinar lo que conviene y lo que no, para, asegurarnos una convivencia medianamente pacifica, es innegable el hecho que seguimos siendo tan retrógrados como al principio de los tiempos.

Desprovistos de una comprensión hacia nosotros mismos, ignorantes ante nuestra propia realidad como individuos, ¿cómo podemos siquiera pensar en la comprensión, el conocimiento y hasta la compasión a otros?. Somos esclavos de nuestro analfabetismo, mismo que está lleno de petulancia al creernos avanzados y evolucionados, sólo porque hemos pasado la frontera que suponía el infinito cielo, ¿qué hay entonces del horizonte del yo humano?, ¿del entendimiento del por qué actuamos como lo hacemos?.

Puedo citar innumerables ejemplos de la mezquindad del hombre: guerras, desproporción de las riquezas, el deterioro de nuestro planeta, la erradicación de especies animales y plantas. La avaricia y la petulancia nos hacen presa fácil de nuestras más bajas e instintivas pasiones. El ser humano es el único animal que se ataca a sí mismo y a sus semejantes con conocimiento de causa. Es increíble observar que mientras crecemos en conocimiento tecnológico, más achicamos nuestra humanidad.

Sin embargo, no todo está perdido, puesto que existen momentos de lucidez dentro de la raza humana. Momentos en los que el conocer afuera experimenta una comunión con el conocer interno, y nos acercamos a un plano más alto.

Es mi opinión creer que al ser humano aún le falta recorrer mucho camino dentro de la evolución, esperemos que en esa transición de cambio no destruyamos lo que nos queda de hogar (planeta Tierra) así como de sensibilidad humana.

*Francis Bacon


Autor: Calíope A.k.a Talía Boccardo.

¡He vuelto!

Publicado en Personales, Prosa el 6 Abril 2009 por Calíope

resurgir-del-fenix

No son nadie, no existen, los destierro. Espíritus decadentes, dejan en este instante de tener importancia, no seguiré escuchando vuestra pérfida palabra haciendo eco en mi mente.

No tienen poder, no controlan quien soy o lo que haré, no permitiré que me hagan más daño con su ponzoña criaturas rastreras.

¿Y qué si no soy de su agrado?, ¿y qué?, su voz es ínfima ante millones que se alzan aclamando mi arte. Estoy asqueada de ustedes, de su miserable existir empeñados en devastar los caminos de otros.

No escucharé vuestro lamento distorsionado embistiendo mi ser, los execro de mi mundo desde ya, vuelvan a su infierno y calcínense en su azufre, yo me alzo indómita en mis cenizas. Yo nací de un mundo desolado, he sobrevivido a desastres antes que ustedes llegaran, ¿creyeron vencer y agotarme? Ningún mortal ni ente perverso puede apagar mi flama perpetua.

Soy un oasis, un refugio y un edén, y ustedes miserables criaturas, demonios de ultratumba putrefacta y mezquina.

La vida es un ciclo que se repite, donde cada quien soporta el karma de repetidos fracasos, yo saldré indemne, renacida tras cada batalla, y el suyo será una expiración lenta y dolorosa, un repetir de cara al mundo lo felices que son, cuando por dentro os carcome la tragedia y el incierto.

La destreza no tiene edad, condición o pauta alguna, es un reflejo prístino del alma, la mía está intacta y se alza victoriosa, ¿y ustedes tienen algo que lucir de orgullo?. A los viles el tiempo deja en el olvido aunque griten y se desgarren la voz, los justos llenamos el vacío con susurros y nos hacemos inmortales que dejan huellan.

Soy hija del fuego, el fénix siempre renovado, he vuelto a la vida consumida en mi propio ardor, y ya no tienen el poder para vencerme.

¡He vuelto!

Deserción

Publicado en Personales, Prosa el 7 Febrero 2009 por Calíope

Estoy ausente.

Ida.

Apartada.

Retirada de todo, veo como transcurren los días, desde afuera, sin ser protagonista, tan solo espectador.

Y no importa.

Simplemente estoy…vacía.

Trato de escribir, quisiera hacerlo, pero las palabras se esfuman, desvanecen, las ideas se hacen inabordables y ante el papel me siento muda.

Estoy fuera de mí, y dudo que algún día regrese, al menos aquella que una vez fui…un alter ego.

Ahora solo queda un cascarón ocioso, la fuente que estuvo llena, hoy cultiva telarañas de recuerdos.

No hay vuelta atrás, la trovadora murió.